Cuánto cuesta una página web en 2026 (y por qué varía)
Cuánto cuesta una página web: rangos de referencia en dólares por tipo de proyecto, qué mueve el número y qué costos aparecen después de lanzar.
“¿Cuánto sale una página?” es la pregunta que más recibimos. La respuesta corta: en nuestro caso, una landing arranca desde USD 300, un sitio institucional desde USD 800, una tienda online desde USD 1.500 y una aplicación a medida desde USD 3.000. La respuesta útil es entender por qué el mismo pedido puede recibir presupuestos que se llevan un cero de diferencia, y eso es lo que explicamos acá.
Rangos de referencia por tipo de proyecto
Estos son nuestros valores “desde”, en dólares estadounidenses. Son referencias para arrancar la conversación, no una lista de precios cerrada: la cotización final depende del alcance que se define al principio del proyecto.
| Tipo de proyecto | Desde (USD) | Qué lo hace subir |
|---|---|---|
| Landing page | 300 | Versión bilingüe, animaciones, formularios con lógica, ilustración o 3D a medida |
| Sitio institucional | 800 | Cantidad de secciones, segundo idioma, blog, landings por servicio |
| E-commerce | 1.500 | Promociones, integración con facturación, multi-moneda, conexión con ERP o logística |
| Aplicación a medida | 3.000 | Integraciones con sistemas externos, reportes, tests automatizados, arquitectura multi-tenant |
El detalle de qué incluye cada nivel está en la página de precios, con la conversión a pesos al cambio del día.
Lo que mueve el número
Alcance: cuántas páginas, cuántos idiomas
Una landing es una sola página con un objetivo. Un sitio institucional tiene varias secciones, cada una con su diseño y su contenido. Cada idioma adicional no es solo traducir: hay que resolver las URL, las etiquetas hreflang, los metadatos y el selector de idioma para que los buscadores entiendan qué versión mostrarle a quién.
Diseño: a medida o plantilla
Una plantilla comprada y adaptada cuesta menos el primer día. Un diseño a medida implica pensar la estructura, la tipografía y los componentes desde cero para tu negocio. La diferencia inicial suele ser menor de lo que parece, y se compensa en mantenimiento: sin licencias de plugins ni horas peleando con un constructor. Lo explicamos mejor en desarrollo web a medida.
Funcionalidad: de mostrar a operar
Acá está el salto más grande. Un sitio que muestra información (quiénes somos, servicios, contacto) es un problema acotado. Un sitio que opera (cobra, administra stock, maneja usuarios con permisos, se conecta con tu sistema de facturación) es software, y el software se presupuesta por lo que tiene que hacer. Por eso una tienda online o una aplicación web arrancan en otro orden de magnitud.
Contenido: quién escribe y quién saca las fotos
Es el ítem que más se subestima. Si los textos y las imágenes llegan listos, el proyecto avanza. Si hay que escribirlos, traducirlos, producir fotos o ilustraciones, eso es trabajo y tiene que estar en el presupuesto, sea del estudio o de tu equipo.
Integraciones
Pasarelas de pago, CRM, herramientas de email, sistemas de turnos, facturación electrónica. Cada integración tiene su documentación, sus casos borde y sus pruebas. Una integración sencilla suma poco; tres encadenadas cambian el proyecto.
Lo que no debería moverlo
El precio no depende de cuántas veces pedís cambios menores ni de si el cliente es grande o chico. Cobramos por el trabajo, no por la negociación.
Tampoco debería moverlo el apuro mal entendido. Un plazo ajustado puede cambiar el orden de las etapas o recortar alcance, pero un sitio hecho a las corridas termina costando más en correcciones.
Los costos que aparecen después de lanzar
El presupuesto de desarrollo es una parte del costo total. Antes de comparar propuestas, conviene preguntar por estos puntos:
- Dominio. Se paga por año. Un
.com.arse registra en NIC Argentina y un.comen cualquier registrador; en ambos casos conviene que esté a tu nombre. - Hosting. Depende de la arquitectura. Un sitio estático puede alojarse gratis o casi gratis en una CDN; uno que necesita servidor y base de datos paga una cuota mensual. Lo contamos en por qué construimos sitios estáticos.
- Licencias y suscripciones. Las plataformas de tienda cobran una cuota mensual y, según el plan, comisión por venta. Los plugins pagos se renuevan todos los años.
- Comisiones de cobro. Mercado Pago, Stripe y el resto de las pasarelas cobran por transacción. No es un costo del sitio, pero sí del negocio.
- Mantenimiento. Un sitio con base de datos y plugins necesita actualizaciones de seguridad. Uno estático necesita mucho menos, pero el contenido igual hay que mantenerlo vivo.
Un presupuesto barato con costos mensuales altos puede salir más caro en dos años que uno más alto con costos fijos casi nulos. La comparación justa es el costo total.
Cómo leer un presupuesto
Un buen presupuesto se puede leer sin un diccionario técnico. Tiene que decir:
- Qué se entrega, con una lista concreta de páginas, secciones y funciones.
- Qué no está incluido. Es tan importante como lo anterior.
- Cuántas rondas de revisión hay y qué pasa si aparece un pedido nuevo.
- De quién son el código, el dominio y las cuentas al terminar.
- Cómo se paga y en qué etapas.
Y algunas señales de alerta: un número firme sin que te hayan hecho ninguna pregunta, un presupuesto por horas sin techo, o un proveedor que registra el dominio a su nombre.
Un presupuesto cerrado antes de empezar
Preferimos acordar un número firme por un alcance definido a que el proyecto se vaya inflando sobre la marcha. Para llegar a ese número primero hace falta entender qué necesita el sitio; es la primera etapa de nuestro proceso. Así ambas partes saben, desde el día uno, qué están comprando.
El siguiente paso
Si querés un número para tu proyecto, lo más útil es llegar con tres cosas: qué tiene que lograr el sitio, dos o tres referencias que te gusten y qué contenido ya tenés. Con eso podemos darte una cotización concreta. Mirá los precios de referencia para ubicar tu proyecto y contanos qué necesitás.